Con mucha alegría y unidas a toda la Iglesia en la fiesta de los Apóstoles Simón y Judas, M. Berlit Díaz Amador renovó sus votos por un año más en la comunidad de Jiutepec por un año más, en compañía de la comunidad y de los niños de primaria, reafirmando así su llamado de ser fiel discípula y misionera, viviendo con alegría la nueva misión que se le encomienda en tierras mexicanas. Pedimos a María nuestra Madre, que cada día la acerque más a su hijo y sea testimonio de fe y de amor a Jesús para quienes la rodean.










